A Kung-yi Hsiu, primer ministro de Lu, le gustaba mucho el pescado. Por lo tanto, la gente de toda la comarca, llevaba pescados de regalo. Sin embargo, Kung-yi no quería aceptarlos.
Al ver esto, su hermano menor lo censuró, diciéndole:
—Tanto como te gusta el pescado, ¿por qué no aceptas el pescado que te regalan? Kung-yi Hsiu le contestó:
—Es solo porque me gusta el pescado que no acepté el pescado que me regalaron.
Si acepto el pescado, asumo un compromiso y quedo en deuda con ellos. Una vez que les deba un favor, alguna vez tendré que infringir la ley. Y si infrinjo la ley, seré destituido como primer ministro.
Y una vez destituido de mi cargo, no podré proveerme de pescado. Si, por el contrario, no acepto el pescado de ellos y no me destituyen de mi cargo, siempre podré abastecerme del pescado que quiera.
HAN-FEI-TZU, FILÓSOFO CHINO, SIGLO III a. C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario